© Pascal Glais
El arte en plena naturaleza Disfruta del verano 2020 en Bretaña

El arte en plena naturaleza

Cuando parques, jardines, estanques, bosques… dan la bienvenida a creaciones nacidas de la imaginación de los artistas de hoy, pasear se convierte en todo un descubrimiento cultural donde se combinan el placer de caminar y las emociones estéticas. Fabulosos bestiarios, figuras humanas o construcciones abstractas juegan con escalas y materiales y reinventan los lugares que ocupan. ¡Descubre a continuación 4 propuestas increíbles!

El jardín de las artes

Châteaubourg, del 1 de julio al 1 de noviembre de 2020

De nuevo este año el Parque de Ar Milin, un fabuloso tesoro vegetal diseñado en los años 1950, se transforma en una galería de arte al aire libre con una veintena de magníficas esculturas. Sinuosas o rígidas, orgánicas o abstractas, pero siempre monumentales y singulares, las obras reunidas en los jardines entablan un inesperado diálogo entre naturaleza y cultura. 5 artistas, 5 universos, 5 virtuosas maneras de abordar la materia, el movimiento, el equilibrio… Observa cómo el mikado gigante de Simon Anglade o los volúmenes desestructurados de Félix Valdelièvre habitan el espacio en un sorprendente «desequilibrio estable». Los dedos de Christian Hirlay retuercen magistralmente el acero, lo repujan, lo pulen, lo oxidan…  dando forma a unos briosos caballos ¡que corren libres al galope! También puedes dejarte envolver por la misteriosa poesía que desprende la espiral de 1 000 amapolas metálicas diseñada por Francis Bernica o por las barcas crisálidas de Odile de Frayssinet. ¡Un recorrido lleno de imprevistos para curiosos y soñadores tanto de día como de noche!

El jardín de las artes

 


Los estanques del arte

Ploërmel, del 4 de julio al 30 de septiembre de 2020

Este espacio ofrece una increíble aventura humana y artística. Este verano, el lago de los Duques se engalana con tres obras de tres artistas distintos. Creaciones efímeras combinan imaginación y desafío técnico, medio ambiente e investigación plástica. Estas instalaciones figurativas, abstractas e incluso surrealistas de Land Art habitan el espacio acuático con su poesía singular. Realizadas con materiales naturales o mecanizados que se mimetizan con el entorno, las obras mezclan sueño y realidad y juegan con la transparencia del agua y con los efectos de la luz y la niebla. El espacio permite descubrirlas libremente con el suave resplandor del amanecer, el brillante esplendor cenital o la cálida luz del atardecer.

Los estanques del arte


El parque de esculturas de Kerguéhennec

Bignan, abierto todo el año

Una piedra gigante sobre la hierba, un ave fénix metálico recortado o una serie de ollas de bronce y granito patinado. Estas son algunas de las 33 criaturas y objetos diseminados por el magnífico parque de la Kerguéhennec. En medio de árboles centenarios, en torno a un claro o al borde del estanque, las obras de los principales creadores contemporáneos proponen al visitante un juego de escondite artístico. La mayoría están específicamente diseñadas para el parque, entablando un diálogo único con el paisaje. Dos itinerarios permiten descubrirlas: uno al norte del castillo y otro al sur. Para una mejor orientación, puedes descargarte la aplicación pARTcours kerguéhennec, seguir la guía del parque o consultar la guía de descubrimiento en familia. Los soñadores podrán evadirse a través de un paseo literario al ritmo de los textos de escritores leídos por los actores del Teatro de Lorient. El acceso al parque es libre durante todo el año.

El parque de esculturas de Kerguéhennec

El parque de esculturas del castillo des Pères

Piré-sur-Seiche, abierto todo el año

En el castillo des Pères, la creación reina por doquier y su parque de esculturas es uno de sus emblemas. Por las 31 hectáreas de la finca, magníficas obras figurativas o abstractas decoran el césped, los arbustos o las fuentes de agua… ¡como la saltadora de metal patinado zambulléndose en el estanque! Un poco más lejos, David y Goliat, cuerpos monumentales forrados con tierra, introducen una nota bárbara en el bucólico entorno del huerto… Este espacio de vida y de cultura abierto a todos alberga una nutrida colección de creaciones realizadas por artistas de renombre nacional e internacional. Un parque que podrás visitar a tu ritmo en cualquier estación del año, antes o después de una deliciosa pausa gastronómica en el restaurante del castillo.

El parque de esculturas del castillo des Pères


El jardín de esculturas del museo Manoli

La Richardais, abierto todo el año

Muy cerca de las orillas del Rance, parte de la obra del escultor Manoli se desarrolla en un precioso jardín florido contiguo al museo. Agarrado a una rama, un trapecista se lanza al aire con gracia. Algo más allá, unos caballos de galopan en manada, unos búhos silenciosos observan y una oveja con vellón de hélices pasta apacible. El artista, especializado en esculturas forjadas en fuego, crea iridiscencias y juega con el modelado de la superficie. Con la llama derrite el granito, aportándole una profundidad inusual. Puedes visitar el jardín libremente y, para una mejor orientación, sigue la guía del parque o la audioguía. Para los niños hay un «cuaderno de aventuras». En verano se imparten talleres educativos para los más pequeños.

El jardín de esculturas del museo Manoli

 


Les Ribin de l’imaginaire

La Costa de las Leyendas, accesible todo el año

En la Costa de las Leyendas, rocas, fuentes o hasta un árbol hueco han originado historias fantásticas transmitidas de generación en generación y que dibujan una geografía singular plasmada en asombrosas obras de arte. Así que, cuando recorras los senderos de la Costa de las Leyendas, abre bien los ojos y deja volar tu imaginación… En Kernouës, en el precioso jardín de hortensias de Notre-Dame de la clarté, un tapiz de losas de madera que adoptan los motivos del suelo de la capilla invita a sentarse, descansar, conversar y disfrutar de este idílico remanso de paz. ¿Has visto el enorme huevo de dragón instalado en la punta de Pontusval, con sus múltiples facetas de madera quemada y su interior dorado donde podrás descansar con magníficas vistas al faro? Y en Île-aux-Vaches, en Kerlouan, a lo largo del GR 34, ¿qué evocan estas enormes rocas blancas y negras ideales para tumbarse? En Folgoët, déjate guiar por el canto del viento hasta un sorprendente conjunto de cañas que esbozan un árbol hueco. Una escultura que evoca la silueta de la basílica de Notre-Dame, una joya de la arquitectura gótica. ¿A qué esperas para recorrer estos senderos ligero de equipaje y repleto de sueños?

Les Ribin de l’imaginaire

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